Salir con chicos judíos

Guía básica para rentar en la capital del Sacro Imperio Regiomontano

2019.07.17 19:41 Reon88 Guía básica para rentar en la capital del Sacro Imperio Regiomontano

Saludos, extraños viajeros que llegan a nuestra hermosa, pristina e inmaculada Sultana del Norte!
Buscan dónde vivir dado que han obtenido un empleo en cualquiera de las regiones industriales? A lo mejor son programadores y su lugar de trabajo queda en San Pedro o el poniente de la ciudad. Quizás sean ingenieros más de campo y su ubicación se encontrará en el norte (Escobedo) o noreste de la ciudad (Apodaca), quizás hasta el extremo oriente (Juárez).
La intención de ésta guía básica es darles una idea de rumbos para rentar de acuerdo a sus presupuestos y necesidades. Su mejor amigo es la página de Avisos de Ocasión así como Metros Cúbicos.
Como regla de oro, procuren que su renta no sobrepase la tercera parte de su sueldo neto, ya que el transporte público es caro y si tienen carro puede que gasten mucho en gasolina si rentan lejos o inaccesiblemente de su trabajo. Aunado a esto, es recomendable buscar departamentos/casas amueblados, en Monterrey (como zona metropolitana) hay un boom inmobiliario cabrón y mucha gente viejita adinerada tiene más de una propiedad para rentar, por ende hay una competencia intensa; esto se traduce en una variada y muy competitiva oferta.
La guía también esta dirigida a una persona de clase media (no entraremos en detalles de clasificación o estratificación económica) así que evitemos por favor caer en discusiones de ingresos; más allá de eso vamos a definir que la persona que está consultando esto es un redditor +/-10% del promedio de redditor que habita Monterrey o mexico
Comencemos zona por zona.
Zona Oriente - Juárez límites con Guadalupe (hasta La Pastora)
Existen varias industrias localizadas en éste sector, la gran mayoría son de producto terminado (Kohler, Rockwell por ejemplo). El transporte público en éste sector es escaso, conflictivo y algo aislado, ya que para entrar y salir de estos lares dependen enteramente del metrobus hasta que puedan conectar con la linea 1 en la avenida Juárez en el centro de Guadalupe.
Las mejores colonias para rentar por esta zona se ubican en Santa María principalmente y si acaso las privadas de Andalucía y Misión Santa Fe. No confundir Santa María con Valle de Santa María, la última es una de las colonias más grandes de la zona (me atrevo a decir que de México inclusive) y es conflictiva, por no denostarla más de lo necesario.
Otras colonias conflictivas de la región serían Dos Ríos, Tres Caminos, Camino Real, Collados de Guadalupe, casi toda colonia ubicada más allá de la cera sur de Eloy Cavazos y la entereza de Juárez, N.L., en serio, eviten rentar en Juárez a menos que sea extremadamente necesario.
Zona Noreste - Guadalupe límites con Apodaca, Apodaca y límites con Escobedo y San Nicolás.
El sector comprende las zonas más activas recientemente, engloba la zona "norte" de Guadalupe (las áreas aledañas a Ruiz Cortinez), la zona de Huinalá, La Fe, Casablanca, Apodaca centro, zona Aeropuerto y Santa Rosa. Existe un triángulo del mal y del abandono entre López Mateos / Salinas de Gortari - Camino al Mezquital y Santa Rosa, es una zona aún en desarrollo con mucho monte aún y es el límite de éste séctor con Escobedo.
En el lado oriente del sector están todas las automotrices por la zona Aeropuerto, así como otros rubros tales como Metalsa, Prolec, etc. Aquí hay un boom también de colonias privadas, casas o deptos, sin embargo ya hay también muchas colonias establecidas y tiene la gran ventaja de estar conectado directamente con el sector Lindavista - Guadalupe centro vía Miguel Alemán (que puede ser un caos a veces).
Hay dos opciones aquí: Rentar en las colonias nuevas que surgen en Apodaca o en su defecto irse a la zona de Lindavista para rentar y transportarse hasta Apodaca o las zonas aledañas mencionadas. El transporte es más robusto aquí que en el sector anterior, por Miguel Alemán hay muchísimas rutas, está la infame Ecovía así como la comunicación con el metro línea 1 a través del metrobus. Las colonias como Cerradas de Casablanca, Privalia Concordia, Rincón de la Moraleja y Privadas del Parque son buenas opciones de renta en éste sector.
Zona Norte - Escobedo y límites con San Nicolás en Sendero.
Un sector que ya pasó de auge a bonanza y desarrollo. Hace años aquí eran puras rancherías, ahora hay colonias bastante bien desarrolladas y en apogeo, con su pseudo calzada en Cerradas de Anáhuac, ésta zona atrae a muchos trabajadores con buenos ingresos. Hay mucha industria más al norte en la salida a la carretera a Laredo así como en los límites con Apodaca antes de Santa Rosa.
Algo encarecido por la demanda de habitantes fijos, éste sector tiene severos problemas de tráfico por la inmadura vialidad en Sendero. Muchas de las colonias en el límite norte de San Nicolás son de un nivel muy aceptable para rentar, así como también en las múltiples colonias apiñonadas en Cerradas de Anáhuac.
Siento yo que es uno de los sectores más llamativos para todos aquellos que trabajan más hacia el norte e inclusive algunos que trabajan en el sector de San Nicolás centro. También es un sector con mucho tráfico, el carro es más necesario aquí que en comparación con la zona de Apodaca.
Zona Noroeste - Monterrey, límites con Escobedo y García.
Delimitado por accidentes naturales, éste sector es todo aquello ubicado entre el cerro Topo Chico y el cerro de Las Mitras, partiendo de Gonzalitos/Fidel Velázquez. La zona tiene tres corredores o avenidas principales; Lincoln, Ruiz Cortinez (la avenida más larga de Monterrey con 50 y pico kilómetros) y Leones.
La parte más al sur, Cumbres, es una zona de rentas costosas, poco o nulo transporte público y mucho tráfico vehicular.
La parte media, Valle Verde y una que otra colonia con Mitras en su nombre, es más clase mediera con un relativamente sistema de transporte público desarrollado y mucho más asequible.
La parte más al norte, las colonias alrededor de Lincoln, son más conflictivas que en los otros dos apartados. Hay más transporte público.
Hacia el extremo más alejado del sector se encuentra Solidaridad, una mini ciudad con distintos barrios conflictivos, se recomienda evite el área. Más allá se encuentran las colonias en la periferia con García y mucho más allá se encuentra García, cuya zona no me es ignota sin embargo está fuera del alcance de ésta guía y pobre de aquel que tenga que rentar en dicho municipio, aplican las mismas recomendaciones que con Juárez, de hecho son casi el mismo municipio, solo que en Juárez hay más tamales que gente y en García hay más pollos que personas.
Rentar en las partes cercanas a Cumbres con roomies es una práctica común, sin embargo el carro es obligatorio para poder moverse aquí.
Zona Poniente - Santa Catarina, San Jerónimo y la zona fea no oficial de San Pedro
Similar al sector anterior, éste sector está delimitado por el cerro de Las Mitras y la Sierra Madre, con un pequeño exclave Sampetrino en los márgenes del río Santa Catarina. Víctima de la contaminación, el aire corre de oriente a poniente, esta zona sufre un fenómeno de embudo donde por la altura y las montañas se acumulan las partículas en el valle formado por ambos accidentes montañosos.
San Jerónimo es una zona grande de éste séctor, con muchos problemas de vialidad y con muchas rentas por ofrecer. El transporte público aquí es casi inexistente y el carro es rey de la vialidad. Toda la ladera sur del cerro de las Mitras hospeda este pseudo valle residencial, el costado norte alberga la colonia Vista Hermosa, donde hay buenas rentas pero con roomies, mencion honorífica por ser una colonia de judíos.
Si seguimos hacia el poniente se llega Santa Catarina. Una gran parte de la zona central de Santa Catarina es industrial, podríamos definir tres zonas habitacionales: las laderas del cerro de las Mitras, donde casi todo es peligroso salvo Colinas del Valle; la zona extremo poniente más allá de la zona industrial, comprende el centro de Santa Catarina hasta la carretera a Saltillo y el entronque para García, aquí hay de todo, clase media y una que otra colonia peligrosa y finalmente el margen sur del río Santa Catarina que en sí le pertenece a San Pedro pero tiene más aires de Santa Catacha, salvo las colonias nuevas como Via Cordillera y demás, que están en un nivel más allá de ingresos.
El tráfico es mortal aquí también, pero hay suficiente transporte público como para poder moverse. Sufre un fenómeno de embudo como Leones, donde la única entrada y salida es por el estrecho vial en Antonio L. Rodríguez, Constitución y Morones Prieto.
Zona Suroeste - Rivendell San Pedro, Miravalle, El Carmen, San Agustín y Valle Oriente
La joya de la corona regiomontana, ubicada en la zona de la Sierra Madre, con las mejores vistas panorámicas y plusvalía; es de las zonas más caras para rentar, vivir, trabajar, etc. Cuenta con los mejores servicios municipales y sus habitantes fijos oscilan de los más sencillos y adinerados a los mirreyes que nos han hecho famosos por ser mamones.
Los trabajos en San Pedro son de oficina por regla de oro, desde programación hasta firmas de abogados, diseñadoras de ingeniería, comercio y economía, así que su población no fija debe trasladarse o en su defecto rentar cerca del municipio. Las rentas son caras, la modalidad de roomies es la más viable. Rentas cercanas asequibles sería en la zona centro en Mitras o en su defecto la zona sur de Contry o Brisas y desplazarse en carro o en Uber.
Existe transporte público sobre las principales vías rápidas, pero el rey sigue siendo el coche aquí.
Zona Sur y Sureste - Contry, Brisas, Carretera Nacional y Contry la Silla
Comprende desde Valle Oriente, por Alfonso Reyes, la entereza de lo ubicado entre Revolución, Garza Sada y el margen del río La Silla en Guadalupe, así como todas las colonias sobre Carretera Nacional, desde las viejas como Rincón del Huajuco y Lagos del Bosque hasta las más recientes como La Rioja.
Lugar donde se ubica el ITESM, hay muchísmas ofertas de renta por aquí, en la colonia Roma por excelencia así como Rincón de la Primavera, La Primavera y en Contry. El transporte público es variado, muy directo y el tráfico a veces puede ser terrible por la gran cantidad de carros que van y vienen de la zona más sureña.
La zona de la Roma corre el riesgo de inseguridad por su proximidad con el Cerro de la Campana, la Indepe entre otras.
Las Brisas es de las zonas de renta más asequibles en el sector.
Zonas intermedias - San Nicolás y Guadalupe en sus límites con Monterrey
Una zona muy vieja, con colonias ya establecidas y con un transporte público muy procurado, éste "anillo" comprende los límites con Monterrey al norte y este, las zonas de Lindavista, Centro Guadalupe, Churubusco, Nogalar y San Nicolás centro.
Es de las zonas mejor comunicadas, con muchas casas en renta, más que deptos. Colonias que valen la pena serían Lindavista, Del Vidrio, Bosques del Nogalar, Cuauhtemoc, todas Las Puentes y Anáhuac.
Este sector cuenta con ambas líneas de metro.
Zona Centro - Mitras, Céntrika, centro de Monterrey
Con límites urbanos en Gonzalitos, Colón, Constitución y Félix U. Gómez, la gran parte de ésta zona es de uso comercial y un buen pedazo es industrial. Muchas casas en abandono en el centro como tal de Monterrey y dejan a Mitras y a Céntrika como los puntos más centrales para vivir en el centro de Monterrey.
Mitras es una colonia vieja, de los 50s aproximadamente, bien comunicada, con servicios decentes y una oferta alta de rentas.
Céntrika es una renovación de lo que fue una zona industrial fuerte, no lo más recomendable para vivir (pasarán años, décadas, hasta que el subsuelo quede limpio de metales pesados, tomen agua embotellada si viven aquí y coloquen filtros de carbono en las tuberías de llegada de agua para bañarse) pero es central, bien comunicado, relativamente barato y en pleno desarrollo.
Existirán en un futuro, más opciones de renta en el centro, algunas como el Semillero, el Titán y otros edificios enfocados en vivienda vertical, pero por lo pronto, son las opciones más viables hasta ahora.
Gran parte de las manzanas del centro están en abandono, sin embargo aún hay gente viviendo en las calles cercanas al centro.
La zona del Obispado, con las colonias Obispado, Maria Luisa y Chepevera, son también zonas de renta para roomies, costosas y con un tráfico pesado, resultado de su proximidad con Gonzalitos.

Espero les sea de ayuda.
Saludos.
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2015.10.17 19:57 felipustero Palestina: Una rebelión ninguneada

“Somos el único pueblo en el mundo al que se le exige garantizar la seguridad de su ocupante, mientras Israel es el único país que pretende defenderse de sus víctimas.”
Hanan Ashrawi, legisladora palestina y miembro de la Olp.
“Los jóvenes palestinos no salen a asesinar judíos por el hecho de ser judíos, sino porque somos sus ocupantes, sus torturadores, sus carceleros, los ladrones de su tierra y de su agua, los que destruyen sus hogares, los que los expulsan al exilio, los que obstruyen su horizonte.”
Amira Hass, periodista israelí.
Para los medios occidentales la historia empieza siempre con el primer israelí agredido. La noticia inmediatamente da vuelta al orbe y los adjetivos sobre el terrorismo palestino –nunca el israelí– se multiplican profusamente. Antecedentes, causas y contexto brillan por su ausencia, y se difunde el relato israelí en lugar de los hechos.
La periodista Amira Hass escribió en estos días: “La guerra no empezó el jueves pasado; no empieza con las víctimas judías ni termina cuando no hay judíos asesinados. Los palestinos y palestinas están luchando por su vida, en el pleno sentido de la palabra. Nosotros los judíos y judías israelíes estamos luchando por nuestro privilegio como nación de amos, en el más horrible sentido del término. (…) Que notemos que hay una guerra en curso sólo cuando se asesina a personas judías no elimina el hecho de que los palestinos están siendo asesinados todo el tiempo, y que todo el tiempo hacemos todo lo que está en nuestro poder para que su vida sea insoportable”.
Esa lógica perversa tiene su origen en la habilidad del discurso sionista para presentar a Israel como la víctima, y llega al paroxismo surrealista en coyunturas como la del año pasado en Gaza, donde aun después de que Israel bombardeó y asesinó a 2.200 personas (550 de ellas menores de edad), los medios occidentales seguían culpando de la masacre a los ino­fensivos cohetes de Hamas.
Quienes conocemos de cerca la intolerable realidad cotidiana de un pueblo que vive sin absolutamente ningún derecho, a merced de la violencia impune –física y estructural– del poder ocupante, sabemos, como dijo el periodista Gideon Levy, que “Hasta Mahatma Gandhi comprendería las razones de este estallido de violencia palestina. (…) La pregunta es por qué no estalla con mayor frecuencia”.
Jugando con fuego
Razones para la actual ola de violencia que recorre Cisjordania sobran. En particular en Jerusalén, donde las políticas brutales de limpieza étnica dejan a la población palestina más vulnerable a las expulsiones y demoliciones. Sin embargo, la principal causa del estallido es un factor subjetivo poderoso: las reiteradas incursiones y ataques vandálicos de colonos y policías israelíes a la mezquita de Al Aqsa, que se suceden casi sin interrupción desde hace un año. Al Aqsa es el principal sitio sagrado en Palestina (y el tercero para el islam en el mundo), y es parte esencial de la identidad nacional palestina, incluso para la población no musulmana (recordemos que allí se inició en 2000 la anterior Intifada). Las autoridades israelíes, en lugar de cuidar el delicado equilibrio de ese lugar tan sensible, han estado permitiendo las incursiones y agresiones judías al tiempo que prohíben a la población musulmana acceder a su lugar santo. Una se pregunta qué harían los medios occidentales si en otro país las autoridades prohibieran a la población judía entrar a su principal sinagoga mientras dejaran que hordas musulmanas cometieran en ella actos de vandalismo.
El activista palestino Jamal Juma (coordinador de la campaña contra el muro) señaló que la diferencia más visible con las anteriores Intifadas es el papel que ahora están jugando los colonos israelíes en los ataques: “La población colonial se ha convertido en una milicia bien armada y organizada e ideológicamente motivada. Merodean por los pueblos palestinos y atacan a sus habitantes en las calles e incluso en sus hogares. Desde la horrenda acción de quemar vivo al joven Mohammed Abu Jdeir en Jerusalén, hasta el reciente ataque incendiario en el hogar de los Dawabsha (donde murieron tres de sus integrantes), los colonos han perpetrado ataques terroristas contra los palestinos. Israel apoya a esta milicia fanática para que lleve a cabo la parte más sucia de la agresión y represión en Cisjordania”.
Los medios occidentales son igualmente sordos a la constante incitación a la violencia y al odio racial que practican los dirigentes políticos israelíes. “La única democracia de Oriente Medio” es un país donde los ministros exhortan a la población judía a salir a la calle armada y matar a los árabes; donde el primer ministro pide al procurador general que se autorice el uso de rifles de francotirador contra los árabes que tiran piedras, y el parlamento vota leyes para penar ese delito con 20 años de prisión (siempre y cuando sean palestinos; los colonos judíos pueden tirar piedras con total impunidad); y donde el Ejecutivo anuncia que los árabes con ciudadanía israelí detenidos por “actos terroristas” no tendrán derecho a defensoría pública y serán despojados de dicha ciudadanía.
Un país donde el Estado reduce a escombros las viviendas de los palestinos acusados de actos “terroristas”, castigando colectivamente a una familia entera (siempre numerosa y llena de niños), pero deja impunes los crímenes cometidos por los colonos judíos (hasta hoy “no se ha encontrado” a los culpables de quemar viva a la familia Dawabsha en julio pasado).
¿La Intifada de los cuchillos?
La actual revuelta está protagonizada por adolescentes y jóvenes y no tiene dirección organizada (al margen incluso de los dos grandes partidos, Fatah y Hamas). La juventud se ha levantado por encima de divisiones políticas y geográficas, sin esperar el acuerdo de unidad que los partidos fracasaron en alcanzar. Además de la lluvia de piedras, el arma “novedosa” que algunos solitarios están empleando es el cuchillo. Los jóvenes atacan sabiendo que serán inmediatamente ejecutados por la policía.
Quienes salen a apuñalar no son inadaptados sociales o violentos. Su conducta suicida es el acto desesperado de quien ha perdido toda esperanza, no tiene a quién recurrir para reclamar el más elemental de sus derechos y siente que no hay horizonte ni líderes a quienes seguir en la lucha de liberación. Es la generación que creció a la luz de la farsa de Oslo y su proceso de paz, viendo cómo cada día los israelíes avanzaban en el despojo sistemático, mientras los dirigentes corruptos se construían mansiones cerca de donde brotaban nuevas colonias en tierras robadas. Lo resumió la parlamentaria palestina Hanin Zoabi: “Los apuñalamientos que vemos todos los días son expresión individual del sentimiento de frustración y desesperanza. Los ataques cesarán cuando los jóvenes encuentren colectivamente una forma mejor de resistir”.
Los cuchillos son reales, pero también imaginarios. En la demencia que se ha apoderado de la sociedad israelí cualquier persona palestina puede ser abatida simplemente porque a alguien le pareció que portaba un arma o representaba una amenaza, o por puro odio racista (choferes, periodistas y comerciantes han sido agredidos por ser árabes). Incluso dos israelíes fueron apuñalados porque sus compatriotas los confundieron con árabes. La ejecución extrajudicial se ha vuelto el modus operandi para “neutralizar” el peligro árabe, mientras los israelíes que cometen actos similares son eficazmente desarmados por las fuerzas del orden.
En contraste con la hipérbole mediática sobre la violencia palestina, los videos que circulan por las redes sociales muestran la otra cara de lo que está pasando en las calles: soldados que ametrallan a una palestina de 18 años en un checkpoint de Hebrón después de gritarle órdenes en hebreo que ella no entendía; policías que matan a un joven desarmado de 19 cuando huía de una horda enardecida, sólo porque los perseguidores gritan que intentó apuñalar a alguien y piden que lo maten; una mujer que es abatida en una estación de buses mientras levanta los brazos mostrando que no está armada; un chico de 12 años desangrándose en la calle, muerto de terror, mientras los transeúntes le gritan: “¡Muere, hijo de puta!” (el día después de que su primo fue asesinado por un conductor israelí que deliberadamente le pasó por arriba); otra joven que es asesinada porque reaccionó con violencia cuando un colono judío quiso arrancarle la hijab.
Futuro incierto
En la primera quincena de octubre ya van nueve personas israelíes y 30 palestinas asesinadas –y miles heridas, algunas de gravedad–. De las 30, 11 cometieron hechos de violencia y nueve fueron muertas en Gaza: siete por francotiradores cuando protestaban pacíficamente cerca de la valla de seguridad, y una mujer embarazada y su hijita de 2 años cuando un misil israelí destruyó su casa.
No se sabe aún el alcance, duración u orientación que tendrá el alzamiento espontáneo que recorre Cisjordania. Parece claro, no obstante, que marca el final de un ciclo tras 20 años de fracasos: el del proceso de paz iniciado con los Acuerdos de Oslo y llevado adelante por la deslegitimada Anp. Esta Intifada parece ser también contra ella, que nunca ha dejado de cooperar con Israel para quebrar cualquier atisbo de resistencia armada, empleando para ese fin las fuerzas de seguridad palestinas (las únicas que hoy constituyen en Cisjordania una fuerza armada organizada y que jamás se han enfrentado a las israelíes).
La sociedad palestina hoy está fragmentada, oprimida y asfixiada como nunca por el gobierno más fascista que ha tenido Israel en toda su historia, y traicionada por dirigentes que hicieron de colaborar con el ocupante su modus vivendi. Si hay una esperanza, está en el creciente movimiento nacional y global de Boicot, Desinversión y Sanciones (Bds), al que adhieren casi 200 organizaciones de la sociedad civil palestina.
Estos días el Bds ha lanzado un llamado a la acción para que la solidaridad con la causa palestina se exprese a través de medidas efectivas que contribuyan al aislamiento internacional de Israel. Por otro lado, el pueblo palestino tiene un arma poderosa que todavía no ha empleado: una campaña masiva de boicot dentro del territorio palestino –que tendría sin duda un alto costo para una población que depende totalmente de los productos y la moneda israelíes– podría tener un efecto devastador para la economía israelí, considerando que el palestino es su segundo mercado. El tiempo dirá si la sociedad palestina es capaz de asumir el desafío.
Por su parte, Jamal Juma afirma: “Todo el contexto político, social y económico está preparando a la población palestina para este levantamiento. (…) Los jóvenes son los protagonistas en esta rebelión. Con cada oleada de protestas están construyendo nuevas estructuras de base de la resistencia. (…) La pregunta correcta no es si se producirá una tercera Intifada, sino si será lo suficientemente fuerte para que dure. El factor decisivo es el proyecto colonial de asentamientos de Israel. Incluso en ausencia de un liderazgo palestino eficaz, si los colonos y su Estado continúan atacando al pueblo palestino, más temprano que tarde veremos el surgimiento de una Intifada total construida sobre la organización popular”.
Carta desde la prisión
Paciencia palestina
“Nos pidieron que fuéramos pacientes y lo fuimos, ofreciendo una oportunidad tras otra de alcanzar un acuerdo de paz. Quizá sea útil recordar al mundo que nuestras privaciones, el exilio, las expulsiones forzadas y la opresión han durado casi 70 años. Somos el único asunto que perdura en la agenda de la Onu desde su fundación. Nos dijeron que si recurríamos a medios pacíficos y a canales diplomáticos recibiríamos el apoyo de la comunidad internacional para poner fin a la ocupación. Y sin embargo, la comunidad internacional ha sido incapaz de poner en marcha una estructura internacional para aplicar el derecho internacional y las resoluciones de la Onu, ni de aplicar medidas efectivas que hagan posible la rendición de cuentas, incluidos el boicot, el retiro de inversiones y las sanciones, que jugaron un papel clave para poner fin al régimen de apartheid en Sudáfrica.
Me uní a la lucha por la independencia palestina hace 40 años y fui encarcelado por primera vez con 15 años. Eso no me impidió reclamar la paz a partir del derecho internacional y las resoluciones de la Onu. Pero he visto a Israel, la potencia ocupante, destruir de forma metódica esta posibilidad año tras año. He pasado 20 años de mi vida en cárceles israelíes, incluidos los últimos 13 años, y todo este tiempo me ha convencido de esta verdad inalterable: el último día de ocupación será el primer día de paz. Aquellos que buscan lo segundo necesitan actuar para que pueda producirse lo primero.
(Fragmento de la carta enviada desde la cárcel por el preso político Marwan Barghuti.)
Brecha, Montevideo, 16-10-2015
http://brecha.com.uy/
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2015.06.15 23:35 Extratexture2 El convoy de los 927 (o los centenares de republicanos españoles enviados a Mauthausen por los nazis, con el apoyo de los colaboracionistas franceses y el régimen franquista)

Tello, pasajero de aquel tren, sobrevivió. Agachado en lo alto de la muralla, ayuda a abatir el águila de Mauthausen
El largo camino que llevó a Jesús Tello a derribar la estatua del águila que presidía amenazadora la entrada del campo de concentración de Mauthausen empieza en la ciudad francesa de Angoulême. De allí partió un convoy con 927 españoles. Eran familias enteras, civiles refugiados en Francia que habían huido de Franco. Ellos inauguraron, el 20 de agosto de 1940, los trenes de la muerte con destino a un campo de concentración nazi. Casi automáticamente asociamos esos trenes al holocausto judío. Pero en Europa occidental, los republicanos españoles tienen el triste honor de haber sido los primeros viajeros.
Ni un solo monumento honra su memoria en España, ni la más mínima conciencia de haber tenido ese macabro privilegio histórico.Ésta es su historia cuando se cumple el 60 aniversario del final de la II Guerra Mundial y de la liberación de los campos de exterminio.
Jesús Tello y su familia, como muchos otros que huían de la caída de la República, pasó la frontera francesa y llegó a Angoulême.A la decepción por el mal recibimiento que encontraron en Francia -los españoles eran rojos indeseables-, se unió el temor por la invasión nazi. Angoulême quedó en zona ocupada, bajo la autoridad del gobierno colaboracionista de Vichy. «Un buen día, los alemanes cercaron el campo de Les Alliers, donde estábamos refugiados, y nos metieron en un tren», recuerda Tello. 927 españoles, familias enteras, mujeres, niños, ancianos, población civil refugiada en estado puro, son metidos en ese tren. Ninguna explicación, solo rumores. Unos dicen que van a la zona libre de Francia, otros que a Rusia. Pero todos tienen miedo: ¿les llevan a España, donde les espera la justicia de Franco en forma de cárcel o fusilamiento?
Por las estrechas rendijas del tren donde han sido tirados como animales, casi sin agua ni comida, se dan cuenta por el paisaje que se dirigen hacia el norte. «Desde el mismo momento en que te encerraban en el vagón del tren, ya pedías tu personalidad, ya no eras libre. Ya hacían de ti lo que les daba la gana, ya no tenías nombre, ya eras un número». Y el 24 de agosto, después de cuatro días de penoso viaje, el tren se detiene en la estación de un pueblo llamado Mauthausen. El nombre no les dice nada a nadie. Estamos en 1940 y la fama del que sería uno de los campos más crueles del sistema de concentración y aniquilación del nazismo todavía no se conocía.
Tello, aún hoy, recuerda el ruido de los cerrojos y las puertas de los trenes que se abrían. Y gritos, los de las SS, los ladridos de sus perros. «Iban vagón por vagón preguntando: wie alt, wie alt, que quiere decir qué edad tienes. A la que pasabas de los 10 años ya te decían, raus, raus, y nos sacaban fuera del tren.No podías ni despedirte de la familia».
Las escenas que se producen en esa estación son terribles. Mujeres agarradas a sus maridos, a sus hijos, brutalmente separados.Ninguna súplica es atendida. 470 personas, hombres y casi niños, enfilan el camino de su propia tragedia. En pocas horas los desnudan, los duchan, les pelan la cabeza, les dan un traje de rayas, un número -el de Tello el 384142- con un triángulo azul con una gran S de spaniers (con el triángulo azul se identificaba a los apátridas), los que han sido vendidos por el régimen de Franco y su inefable ministro de Exteriores, Ramón Serrano Súñer, al decirle a Hitler que puede hacer con esos rojos lo que quiera porque la nueva Patria no los considera españoles. Su suerte estaba echada: la cantera de Mauthausen necesita esclavos para la construcción de ése y de otros muchos campos.
«El muro principal de la entrada lo han hecho piedra a piedra los republicanos españoles». Tello recuerda esos 182 empinados escalones de la cantera, miles de prisioneros haciendo ese viaje una y otra vez cargados con piedras inhumanas de soportar para cuerpos mal vestidos, mal calzados, sin alimento. «Si uno no podía más y soltaba el pedrusco, caía sobre el que estaba atrás, y éste sobre el otro. Moría mucha gente. Los SS empujaban a los más débiles desde arriba del todo de la cantera, por el precipicio.Yo he visto morir a mucha gente así, con el salto del paracaidista que le decían. Mauthausen era un campo de exterminio. Primero tenías que dejar tus fuerzas y luego, a la basura».
En el primer invierno, el de 1940 a 1941, mueren buena parte de los españoles que han viajado en el tren. Las condiciones de vida son durísimas, las diversiones de los SS aún más. «Nos hacían formar durante horas, de madrugada, tanto si llovía como si nevaba. Más que el frío era la humillación. Ellos con abrigos, botas de suela gruesa, y yo con una chanclas rotas y sin calcetines.No merecías ni el nombre de perro». Tello aún sabe contar hasta 25 en alemán. De esos detalles dependía la vida. «Te ponían en un caballete que ya habían hecho especial para ese castigo, te bajabas los pantalones y tenías que contar los golpes de vergajo que te daban: ein, zweit, ... Y, ay que te descontases, que volvían a empezar. A muchos se les gangrenaron las heridas».
Inyecciones de benzina en el corazón, fusilamientos al son de la música de orquesta, prisioneros devorados por diversión por los perros, hornos crematorios echando humo todo el día, «un carro que a diario recogía con unas tenazas a los muertos y los metía como sardinas en lata», la alambrada electrificada de 5.000 voltios como única salida para los más desesperados. Y la soledad más absoluta.
A los españoles se les aplicó el decreto Nacht und Nebel (noche y niebla), eufemismo inspirado en una ópera de Wagner para decir que nadie tenía que salir vivo. Y mientras agonizaban, estuvieron casi tres años sin poder escribir ni recibir noticias. La suerte que hubieran podido correr sus mujeres, sus hijos o hermanos más pequeños, los que quedaron en el tren, les consumía casi tanto como las penalidades del campo. No sabían entonces que, después de un peligroso acercamiento al campo de concentración femenino de Ravensbrück, el tren terminó regresando a España, donde todos tuvieron persecución y cárcel.
Los españoles, expulsados de España por su ideal republicano, vendidos por Francia por ser indeseables y aprovechados por Alemania como carne de cañón, son los primeros en pagar las consecuencias de la ira de los nazis: a Mauthausen aún no habían llegado los judíos ni los comunistas para descargar su locura exterminadora.Pero los que sobrevivieron no callaron. Tello y algunos compañeros más forman parte del comando Poschacher.
Por su juventud y por haber sobrevivido a la gran mortandad de los primeros años, algunos de los chicos más jóvenes que viajaron en el convoy de Angoulême, salen cada día de Mauthausen para ir a trabajar a una cantera exterior. Cada día aprovechan para secar los negativos que el fotógrafo catalán Francisco Boix sacaba del laboratorio del campo y que luego fueron pruebas definitivas de las atrocidades nazis en el juicio de Nuremberg.
Probablemente, cuando se celebre el 60 aniversario de la liberación de Mauthausen, ante la magnitud de la tragedia judía, será difícil recordar que fueron los republicanos los que colgaron aquel cartel: «Las fuerzas antifascistas españolas saludan a los aliados». Y quién se acordará de que Tello fue uno de los que derribó el águila nazi. Aquel día empezó también su auténtica derrota. Los aliados nunca liberaron su país.
Montse Armengou, guionista y realizadora de "El convoy de los 927", donde se documenta la colaboración del régimen franquista en aquel viaje hacia el infierno:
https://m.youtube.com/watch?v=9IyOVRkZdbY
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